Violencia y discriminación contra mujeres, niñas y adolescentes: Buenas prácticas y desafíos en América Latina y en el Caribe

Dado el contexto de violencia y discriminación que enfrentan las mujeres, niñas y adolescentes en la región, la Comisión las ha identificado como personas en situación particular de discriminación y, en consecuencia, ha priorizado sus líneas de trabajo para promover y garantizar sus derechos fundamentales. Con base en lo anterior, la CIDH ha mantenido un rol esencial en el desarrollo de estándares legales para la protección y la defensa de los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes, a la vez ha formulado recomendaciones para identificar y superar la discriminación estructural y las formas intersecciones de discriminación que les afectan específicamente. En el marco de su mandato, la Comisión Interamericana ha acompañado también a los Estados miembros de la OEA en sus esfuerzos concretos para cumplir con las decisiones y las recomendaciones de los órganos interamericanos de derechos humanos, tanto la Comisión como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

Para leer el documento ingresa:http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/ViolenciaMujeresNNA.pdf 

50 AÑOS POR EL DERECHO A DECIDIR

 


Autoria: Consorcio Latinoamericano
Contra el Aborto Inseguro (CLACAI)

Una guia para activistas, defensores y defensoras de derechos sexuales y reproductivos en América Latina en la lectura, busqueda, comprensioón y uso de argumentos juridicos para responder a la persecución penal de mujeres, niñas, adolescentes y profesionales de la salud.
    
Haga click aqui para descargar el documento. 





Declaración Global sobre el Aborto Cumbre de CIPD25 en Nairobi

En los últimos 25 años, gobiernos, prestadores de servicios de salud y la sociedad civil han adoptado medidas importantes para promover los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas, en consonancia con las normas internacionales sobre derechos humanos y la orientación en salud pública, que incluye liberalizar las leyes sobre aborto en más de 50 países. Asimismo, el aborto con medicamentos ha revolucionado la accesibilidad y mejorado la seguridad del aborto en todo el mundo.

No obstante, aún falta mucho por hacer. Mundialmente, 1 de cada 4 mujeres tendrá un aborto en su vida. De los 56 millones de abortos que ocurren cada año, 25 millones son inseguros; como consecuencia, se estima que 22,000 mujeres y niñas mueren, aproximadamente el 8 por ciento de todas las muertes maternas mundiales, y que 7 millones más sufren lesiones graves, a menudo permanentes. La gran mayoría de estas muertes y lesiones son evitables y ocurren en los lugares con las leyes más restrictivas. La evidencia muestra que restringir el acceso a los servicios de aborto no disminuye el porcentaje de mujeres que buscan abortos, sino que causa que el aborto sea menos seguro, en particular para las mujeres y niñas más pobres y más vulnerables. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible no se cumplirán si no se trata con urgencia el tema de acceso a los servicios de aborto seguro.

Por ello, instamos a los gobiernos, a los organismos de las Naciones Unidas, a las organizaciones de la sociedad civil, a los prestadores de servicios de salud, al sector privado y a la comunidad de donantes a:

  • Comprometerse a lograr que los servicios de aborto, incluido el autocuidado relacionado con el aborto, estén disponibles y sean seguros, legales, accesibles y económicamente asequibles, al eliminar todas las leyes y políticas que restringen o penalizan el acceso.
  • Velar por que la cobertura de salud universal integre en las estrategias, presupuestos y programas nacionales, el paquete esencial de información y servicios integrales de salud sexual y reproductiva, que incluye servicios de aborto, atención postaborto y anticoncepción, y velar por que ese paquete sea accesible y económicamente asequible. 
  • Proporcionar a niños, niñas y jóvenes, tanto en las escuelas como fuera de estas, educación sexual integral que apoye sus derechos a la autonomía y a la elección informada, que incluya información basada en evidencia sobre la anticoncepción y el aborto, y que conecte a esas personas con servicios de salud sexual y reproductiva gratuitos, accesibles, sensibles a las particularidades de edad, no discriminatorios y que no exigen la autorización de terceras partes. 
  • Ampliar el acceso a servicios de aborto con medicamentos de calidad en las etapas iniciales del embarazo, con el fin de que los abortos sean más seguros, en particular en entornos con escasos recursos, al capacitar a prestadores de servicios en todos los niveles y al proporcionar información, fondos y recursos para el acceso fuera de los centros de salud, por medio de líneas de atención telefónica, telemedicina y sistemas de referencia para el autocuidado. 
  • Atender las necesidades de salud sexual y reproductiva de grupos marginados, tales como mujeres jóvenes, mujeres indígenas, mujeres y niñas solteras, y hombres trans, al abordar las múltiples barreras que les impiden acceder a los servicios, al capacitar y sensibilizar a los prestadores de servicios y al diseñar intervenciones interseccionales que aborden las necesidades sociales, culturales y económicas, y ayuden a mejorar la equidad y garantizar su acceso a los servicios de anticoncepción y aborto. 
  • Promover la igualdad de género y la autonomía de las mujeres y niñas al implementar intervenciones en todos los niveles para cambiar las normas sociales y de género dañinas y los estereotipos relacionados con la sexualidad, el embarazo y el aborto; y al incluir a las parejas, parientes e integrantes de la comunidad como promotores que apoyen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas, incluido su derecho al aborto. 
  • Proporcionar servicios integrales de salud sexual y reproductiva a las personas afectadas por violencia sexual y violencia de género, que incluyan acceso a la anticoncepción de emergencia, servicios de aborto seguro y apoyo psicosocial, tal como se define en virtud de CEDAW, ICCPR y CAT. 
  • Garantizar información y servicios de salud sexual y reproductiva, que incluyan servicios de atención integral del aborto y de anticoncepción, en entornos humanitarios, en particular para sobrevivientes de violencia sexual y de género. 



TE INVITAMOS A LEER EL INFORME DEFENSORIAL: ESTADO DE CUMPLIMIENTO DE LAS MEDIDAS DE ATENCIÓN Y PROTECCIÓN A MUJERES ENSITUACIÓN DE VIOLENCIA EN EL MARCO DE LA LEY N° 348 en el siguiente link:
https://drive.google.com/file/d/121C2RcujZhbQMwuhUvhflSoYwpaf9b6c/view?usp=sharing

HACER LAS PROMESAS REALIDAD: LA IGUALDAD DE GÉNERO EN LA AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

HACER LAS PROMESAS REALIDAD:
LA IGUALDAD DE GÉNERO EN LA AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE
La Agenda 2030 es clara: no puede haber desarrollo sostenible sin igualdad de género. El informe de
seguimiento mundial Hacer las promesas realidad: La igualdad de género en la Agenda 2030 para
el desarrollo sostenible, elaborado por ONU Mujeres formula la pregunta siguiente: ¿Hasta dónde
hemos llegado a la hora de transformar este consenso sobre el desarrollo en resultados concretos para las mujeres y las niñas y qué se necesita para reducir la brecha entre la
retórica y la realidad?

Vea un resumen de los avances en igualdad de género en cada objetivo en el siguiente link. 

https://drive.google.com/file/d/1XO4ZG9taEKcn9RSwT8Yy3dj6zsOoXxem/view?usp=sharing

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible consagra los derechos reproductivos como un objetivo específico. El panorama sobre la situación de estos derechos se presenta en el informe "El poder de decidir", elaborado por el UNFPA el 2018. Las y los invitamos a revisarlo en el siguiente link:
https://drive.google.com/file/d/1u8ihKHMOMcTMhriEjhdMm-iBAi8WSYk9/view?usp=sharing

Informe Sombra CIPD 25 años

Pasaron 25 años desde la Conferencia de El Cairo, en 1994. Las instituciones y colectivos de la sociedad civil hemos hecho seguimientos permanentes al cumplimiento de compromisos y acuerdos. Les invitamos a leer el último "Informe Sombra CIPD 25 años", en los que se muestra información relevante de la región, incluida la de Bolivia, sobre los DSDR.

https://drive.google.com/file/d/1DIY0w8fJTfSUFboJvvFnCAqp3V2-ptfU/view?usp=sharing

Ruta Crítica para Garantizar los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Víctimas de Violencia Sexual




Para acceder a la Ruta Crítica para Garantizar los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Víctimas de Violencia Sexual, generada a partir de la Sentencia Constitucional 0206/2014 accede al siguiente link: https://drive.google.com/file/d/1ZNwIrpZMYMKIHf_9HWvxVygkKbbb5bxo/view?usp=sharing

 




Embarazo Adolecente - Las niñas madres

Artículo: Miriam Maidana

Embarazo Adolecente - Las niñas madres

Algunos argumentos anti aborto legal en la cámara de Diputados exigieron cambiar la interrupción del embarazo por la adopción. Pero la realidad de las adolescentes que vuelven a casa con sus bebés después de parir no se parece en nada a los discursos. La psicoanalista Miriam Maidana cuenta las historias que conoce de cerca y derriba mitos sobre el embarazo adolescente: ¿Comen? ¿Ven? ¿Caminan? ¿Hablan? ¿Ingresaron por guardia de urgencia? ¿Siguen los controles médicos? ¿Tienen sostén afectivo y material?

 

Continua la lectura en el siguiente link: http://revistaanfibia.com/ensayo/ninas-madres/


 

Primer Informe Regional sobre la implementación del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo

El año 2013, impulsado por la CEPAL nace el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo (CM), un documento que incluye más de 120 medidas prioritarias sobre distintos temas pactados en conjunto: mortalidad materna, educación para la sexualidad, acceso a salud reproductiva, aborto, laicidad del Estado, empoderamiento de las y los jóvenes y otros.

El CM obliga a los gobiernos de la región a adoptar compromisos y cumplir metas vinculadas con los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos. Compartimos el “Primer Informe Regional del Consenso de Montevideo, resultado de la última reunión realizada en agosto de 2018 en la ciudad de Lima. El documento contiene insumos de 25 países que entregaron sus reportes en dicha reunión: Antigua y Barbuda, Argentina, Estado Plurinacional de Bolivia, Cuba, Ecuador, Granada, Haití, Paraguay, República Dominicana y Saint Kitts y Nevis, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Perú, Surinam, Uruguay y República Bolivariana de Venezuela.



VIOLENCIA SEXUAL UN PROBLEMA DE DÍA A DÍA

VIOLENCIA SEXUAL UN PROBLEMA DE DÍA A DÍA

Hagamos algo que permita elevar la sensibilización pública, además de promover la tolerancia cero hacia la violencia sexual, en el marco del ejercicio profesional, de responsabilidad y compromiso social.


La forma en la que nos informamos ha cambiado radicalmente con el tiempo. Recibimos noticias por todos los medios que nos muestran que vivimos una cruda realidad en nuestro país, ya que es común encontrar noticias que hablen de la violencia sexual, feminicidios, etc.


En este contexto, Ipas Bolivia, una organización caracterizada por la lucha de los derechos sexuales y derechos reproductivos, trabaja, apoyando en la prevención de hechos de violencia sexual mediante el uso de las nuevas tecnologías como es el Whats App. A través de este medio se realizan campañas de información, y en esta oportunidad se difundió una infografía, que aporta información sobre “violencia sexual”. Difundimos y compartimos la infografía con nuestros líderes comunitarios y líderes aliados de los servicios de salud, quienes fueron los actores y ejecutores protagonistas en la propagación del mensaje, generando cadenas de información con sus contactos, grupos de chat y otras redes como el Messenger y el Faceboock, trascendiendo incluso los límites territoriales.



Se logró captar la atención e interés de hombres, mujeres, jóvenes, adolescentes, médicos, trabajadores sociales y otros profesionales, de las zonas de Chulumani, Caranavi, Viacha, La Paz y Patacamaya, quienes se comprometieron a socializar y difundir la información a través de las redes sociales. 

Por otro lado, algunos varones se sintieron aludidos, manifestando: “¿por qué me envías a mí este mensaje?; ¿te hice algo para recibir este mensaje?; ¿Qué pasa esto no es para mi verdad?”, entonces se les explicó el mensaje y el objetivo que tenía, el de sensibilizar en torno al tema e informar, quizá ellas y ellos se puedan convertir en defensores de los derechos de las mujeres.

No obstante, se tuvo una respuesta que realizó una mujer adulta, médico de profesión que desarrolla su trabajo en el hospital en Patacamaya. Fue invitada a participar de la campaña, y al momento de hacer la difusión del mensaje, ella expreso: “…este mensaje es muy fuerte…para ser ser reenviado a mis contactos…” y ante esa afirmación la respuesta fue “¿no son más fuertes las noticias que se difunden todos los días sobre violencia sexual contra las mujeres, niñas y adolescentes?”, ella me miró, volvió a ver el mensaje y por unos segundos guardó silencio, asintió con la cabeza y empezó a compartir con sus contactos y grupos de Whats App.
Esta reacción me hizo pensar en el ejerció profesional, el compromiso social de quienes son parte del servicio de salud, la responsabilidad y la sensibilidad ante una problemática latente.
Existen formas de violencia, unas nos indignan más que otras, pero solemos quedarnos en el lamento por lo ocurrido o en la inercia de condenar el acto, pero no atender a las causas que la generan. Más aún considero que se es cómplice de cuanto sucede si no se trabaja decididamente para que no se sigan reproduciendo acciones de violencia, siendo evidente su expresión “…este mensaje es muy fuerte…”, si sólo era un mensaje que explicaba: ¿Qué es violencia sexual? y concluye indicando: “vivir sin violencia es un derecho fundamental”.
¿Será que nos estamos acostumbrando a los hechos de violencia? ¿Por eso la sociedad es indiferente y no hace nada porque la violencia simplemente continuará?
En nuestro país, uno se anoticia a diario, sea por la crónica roja o por otros medios sobre una cantidad increíble de violaciones; principalmente contra las mujeres adolescentes, niñas y niños, que dejan perplejo a cualquiera con tan sólo imaginarlo. ¡Estos hechos sí son más fuertes! Hechos que NO se denuncian, debido a la vergüenza, las amenazas, el miedo o la desconfianza en el sistema judicial.

La indiferencia y la insensibilidad frente a la violencia sexual nos está convirtiendo en cómplices silenciosos… y las víctimas de ese flagelo continúan siendo invisibles y deja desprotegidos a niñas, niños y adolescentes. Para ello, nosotros como líderes podemos:

  •  Convocar a las comunidades a través de la educación e información.
  • Realizar alianzas con autoridades/instituciones para que se conviertan en replicadores de mensajes de no violencia.
  • Ampliar el conocimiento y mejorar las actitudes individuales de los y las servidores/as públicos (policías, médicos, educadores, entre otros).
  • Cambiar prácticas organizacionales y normas discriminatorias contra las mujeres y niñas mediante enfoques interdisciplinarios de campañas dirigidas a la igualdad de género.
  • Establecer políticas específicas y proactivas contra la violencia sexual, de tolerancia cero.
  • Impartir desde las instituciones la educación sexual, sobre los derechos sexuales y derechos reproductivos a grupos juveniles, organizaciones sociales y locales, basadas en la libertad e igualdad.
  • Contar con una justicia efectiva dentro el marco de la ética profesional, de acuerdo a normas vigentes.

Por lo tanto, estamos seguros/as de que no podemos resolver esta problemática solos/as. Pero sí podemos realizar campañas de información, replicar o socializar mensajes de prevención de violencia, a través de las redes sociales, problemática que causa tanto daño a nuestra sociedad. 

Las opiniones vertidas en este artículo no representan la postura institucional.


                                                                                                                                               Lic. María Ingrid Flores Yapu
Trabajadora Social
Consultora Acceso Comunitario
Ipas Bolivia

LA CRISIS DEL SISTEMA PENITENCIARIO TIENE ROSTRO DE MUJER


La pena de privación de libertad, que se aplica a la población tanto masculina como femenina, es violenta, pero para la realidad de las mujeres se transforma en un escenario con características discriminadoras y opresivas aún peores.



Estamos frente a una crisis de la justicia, que es sistemática; heredada de un patrón histórico fundamentalmente injusto, colonial, patriarcal y por demás discriminador; un modelo judicial con las carencias más profundas de la corrupción y la desigualdad, reducidos en un sistema de vicios.
 
Este sistema penitenciario, presenta ciertos problemas que podemos identificarlos de manera clara, una de ellas es el hacinamiento y la sobrepoblación, la falta de servicios básicos, alimentación; la falta de mecanismos para garantizar el derecho al trabajo, a la educación y a la salud.   

En Bolivia, 8,2% de las personas privadas de libertad son mujeres; el restante 91,8%, varones, según el Observatorio Mundial de las Prisiones 2017. El porcentaje es el segundo más elevado de la región.

De acuerdo a este informe, 76% de las reclusas en los nueve departamentos se encuentran con detención preventiva frente a 24% con sentencia condenatoria. Asimismo, 10% son investigadas por haberse practicado un aborto.


 


Respecto a las denuncias de aborto ilegal, pocas resultaron en condenas. 

Por otra parte, una mujer de 28 años en la ciudad de Santa Cruz que quedó embarazada, a raíz de una violación, y motivo por el cual se practicó un aborto; el mismo terminó con graves complicaciones, fue denunciada por el médico que la atendió, ante las autoridades.  Además, de haber sido una víctima de violación, también fue detenida, esposada y acusada de realizarse un aborto ilegal. Tuvo que pasar 10 días de hospitalización bajo custodia  policial, para después ser trasladada a una prisión donde subsecuentemente pasó ocho meses en detención preventiva.

La penalización por la  interrupción del embarazo,  orilla a las mujeres de escasos recursos a buscar opciones inseguras para su salud y su vida.

El estado actual de los centros penitenciarios en Bolivia, se presenta de manera complicada y grave, mostrando muchas irregularidades en los procesos como ser el retraso procesal en la administración de justicia; la exagerada aplicación de la detención preventiva; la situación cruel en la que se encuentran los reclusos; la carencia de políticas serias y efectivas que vayan de acuerdo con los tratados y estándares internacionales, incluyendo a las leyes en las que se rige nuestro estado con referencia a la población privada de libertad.

En Bolivia existen sólo 4 centros penitenciarios exclusivos para mujeres que se encuentran dos en La Paz, uno en Cochabamba y otro en Beni, los otros se encuentran compartidos, separados por puertas o muros inestables.

Un problema latente es la convivencia de los hijos e hijas con sus padres y madres dentro de las prisiones; alrededor de 1500 niños y niñas viven con sus madres en la prisión.  Niños que  viven expuestos a la violencia al interior de los penales.  Los  niños en edad escolar,  salen cada día de la cárcel para asistir a centros de educación próximos a las prisiones.   Casi en la totalidad de las cárceles en Bolivia, existen guarderías infantiles donde pasan parvulario los menores de cinco años.





Los únicos criterios de clasificación en las cárceles están enfocados al sexo, sin tomar en cuenta otros aspectos como la edad, antecedentes delictivos o situación penal, situación que en muchos casos ha degenerando el concepto de rehabilitación.

El problema se presenta de manera general y afecta a toda la población carcelaria; sin embargo, con relación a las mujeres es más complejo, por la forma cómo la sociedad aún se mantiene en un sistema patriarcal que otorga a la mujer roles de género donde se concibe como uno de los más importantes el de ser madre.

En ese sentido, nos encontramos frente a una situación de vulnerabilidad que se aumenta con las audiencias dilatadas y los plazos excedidos, además de la insuficiencia de la defensa pública, jueces, fiscales, magistrados, así como la creciente inestabilidad y rotación laboral que va provocando retrasos en la administración de justicia. Mientras más se demora un procedimiento penal, más habrá que negociar con todas las partes llegando a convertirse en una justicia mercantilizada, que incita al incremento de la población carcelaria y la corrupción.

Puedes ver el artículo completo y descargártelo AQUÍ. 




LAS REDES SOCIALES COMO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN PARA GENERAR CONCIENCIA SOCIAL SOBRE LA “VIOLENCIA SEXUAL”


¿Sabías que Bolivia es el segundo país después de Haití con los índices más elevados de violencia sexual contra mujeres, niñas, niños y adolescentes?
Cada año se registran 14.000 denuncias de violencia sexual[1], se observa que cada año van subiendo las cifras.


Preocupada por esta situación, mi persona Kosset Anahí Mamani Coaquira Estudiante de la Carrera de Psicología de la Universidad Pública de El Alto, con el apoyo de mis compañeras y/o grupo de líderes   de la UPEA, haciendo uso de las redes sociales, organizamos una campaña virtual denominada “Violencia Sexual”. Esta campaña tiene el propósito de generar conciencia colectiva sobre la importancia de este tema, la difundimos por Twitter, Instagram y Facebook, medios masivos que dieron grandes resultados. En esta campaña no sólo fue el detalle de la descripción del mensaje, sino la imagen acompañados de dos hashtags, que nos ayudaron a promover la campaña: #NoEsNo y #BastaDeViolenciaSexual.
La campaña tuvo una duración de dos días, en los que llegamos a más de 2.900 personas que vieron el mensaje, de las cuales 27 compartieron entre ellos. Participaron páginas que hablan de los mismos temas, también activistas juveniles; los hashtags nos ayudaron a realizar un seguimiento mediante esta red social.
Asimismo, muchos usuarios entre ellos amigos de Facebook se sumaron a la campaña, compartiendo o dando un like a la publicación, sin duda esta campaña fue un éxito porque muchos usuarios se sumaron a este propósito. 
Por otra parte, como jóvenes y estudiantes podemos hacer mucho para impedir que las mujeres, adolescentes, niñas y niños se conviertan en víctimas de la violencia sexual, convirtiéndose en una responsabilidad compartida, ya que es una problemática que nos involucra a todas y a todas.
“Una sola vez basta para matar la inocencia de un niño, niña, adolescente y mujer, y tú y yo sabemos que fueron más veces”.



[1]La violencia sexual contra las mujeres constituye una violación a los derechos humanos, es un problema de justicia social y de salud pública que debe ser considerado como una emergencia médica que requiere de intervención inmediata e integral. Recuperado de https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&url=http://lapatriaenlinea.com/%3Fnota%3D153279&ved=2ahUKEwi2jefw5dbaAhWEc98KHeLwB2MQFjADegQIARAB&usg=AOvVaw2hnoTSgx68fKgJ-LFbM9y0


Puedes darle una mirada al artículo completo y descargártelo aquí.

Destacados

CIDH exhorta a todos los Estados a adoptar medidas integrales e inmediatas para respetar y garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres

Comunicado de prensa 165/17   CIDH exhorta a todos los Estados a adoptar medidas integrales e inmediatas para respetar y ga...